Pinamar desde el cielo
El fin de semana me subí por primera vez a un helicóptero para recorrer, junto al fotógrafo del diario PERFIL, las costas de Pinamar y Cariló a 50 mts de altura. Una experiencia muy exitante.
El fin de semana me subí por primera vez a un helicóptero para recorrer, junto al fotógrafo del diario PERFIL, las costas de Pinamar y Cariló a 50 mts de altura. Una experiencia muy exitante.
Dentro de la Jefatura de Gabinete porteña vive, desde hace semanas, una paloma. Las recepcionistas la cuidan, le dan agua y pan. Y hasta se divierten mirando como el ave, cómoda, pasea sin problemas entre los pies de los que esperan en el hall para hablar con Horacio Rodríguez Larreta. Todavía no tiene nombre, tiene un pata enferma y dicen, encontró una nueva casa en dentro de la gestión PRO.
¿Qué nombre le pondrías?

No me quiero poner en botón con la hija de matrimonio presidencial. Pero la nena, recién llegada de sus vacaciones en Pinamar, acaba de subir un par de fotos a su blog donde se la ve rodeada de alcohol. Una botella de birra Corona, otra de Chandón y una Speed (que podría ser con vodka), es lo que se ve a simple vista, pero podría haber más.
Me pregunto si el dueño del bar que frecuentaba la nena sabía que Florencia es menor. ¿Le habrá pedido documentos o sus custodios habrán comprado el alcohol? ¿Alguna vez pensó que venderle alcohol a ella y a su grupito de amigas es ilegal?
Ni hablar de darle 2×1, según cuenta orgullosa Flor en su blog.
¡Fea la actitud!
La verdad que los 30 días que pasé en Pinamar cubriendo la temporada 2008 para el diario PERFIL fueron una experiencia enriquecedora. Me di cuenta hoy cuando repasaba las fotos que me sacó Juan Obregón mientras hacía las notas y cuando sincronicé mi teléfono: tenía más de 130 contactos nuevos.
Celulares de personas de todos los ámbitos, desde popes de la movida nocturna hasta ministros… Uno de los mejores momentos fue sin duda cuando Aníbal Fernández no me quiso dar una nota “porque estaba de mal humor”; aunque un día antes se la dio a La Nación y a la revista oficialista XXIII. ¿Discriminación?
Lo mismo sucedió con Pepe Albistur que sólo habló de banalidades (les gusta el sushi con champagne y está harto enamorado), luego de saber que trabajaba para PERFIL. Rescato las interminables guardias a Duhalde (no quiso dar nota y sale poco) y la promesa incumplida de una entrevista con Charly García: dijo que sí, pero se quedó dormido y nunca más salió del hotel hasta el día que se fue (pintó las paredes, y rompió la puerta y la cama).
En estos días, seguiré contando anécdotas colmo “el día que conocí a Lerque” (un fotógrafo de Noticias) o “intimidades de la noche de Florencia Kirchner”.
(Poné play y después pausa. Esperá un ratito así carga bien el video y después dale play otra vez)