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Las bandas narcos “protegen” a los docentes de las escuelas del sur
En el Bajo Flores existe un pacto de convivencia: los maestros no los denuncian y ellos contienen a la delincuencia común.

El episodio significó la mejor metáfora de un pacto tácito entre dos mundos antagónicos: hace meses, el director de una de las escuelas del Bajo Flores –las más peligrosas de la Ciudad– fue sorprendido en la puerta del establecimiento por un chico que intentaba robarle, pero antes de que pueda hacerlo, estacionó un Peugeot con cuatro civiles con armas largas. El ladrón entró en pánico y se dio a la fuga. El auto lo escoltó hasta la esquina y se perdió dentro de la villa.
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