La revancha de Pelusa

Solía pasarse las tardes tomando sol en el lavadero, despatarrado sin preocupaciones. Cuando no, durmiendo sobre el acolchado o pegado a alguna estufa. Como si el tiempo no pasara. Pero hace unos días se enteró que en el ciberespacio, universo que desestimaba -Pelusa no tiene email-, un par de lectores de este blog, atentaron contra su integridad. Le hablaron de las críticas y de las amenazas.
Al principio se lo vio preocupado: caminaba por el balcón maullando, perdió el placer por el atún desmenuzado y hasta simuló una conciliación con las palomas. Pero duró poco: ahora está indignado. Enfurecido. Trabaja en un macabro plan para vengarse de los autores de los comentarios. Prometió venganza. Temo por ellos.

Gil, Pelusa no puede amenazar a nadie. Es como JF, no exisistiría si no fuera por nosotros, los K, o no te das cuenta de que somos los únicos que comentamos. Si no te quedás en el molde, le vamos a llenar el culo de pauta.
holas pelusa moxa TE Amo PASATE