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El tachero rolinga
El otro día con Estefi nos subimos a un taxi que al principio daba un poco de miedo por lo tétrico, lúgubre y dejado. Pero después descubrimos que había un encanto detrás. Era la onda que tenía el tachero: un ex roquero de 40 años -pelado pero con las chapas por el hombro y con colita- que había tuneado con todo tipo de accesorios rolingas al auto. Desde una calavera que prendía los ojos (rojos) y funcionaba como “stop” hasta una bola real de boliche en la cabina. Calcomanías de telarañas en los vidrios y una imitación de hoja de gillette clavada en el techo. Todo un viaje temático.
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One comment to “El tachero rolinga”
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31. January 2008 at 1:28 pm :
Una calavera,una bola de espejos y una gillette accesorios “rollingas?? Por dios Morando, qué tendrá que ver el jamón con la velocidad…